DISTANCIA ÍNTIMA  ︎


En un mundo donde la tecnología rige nuestra proxémica, la distancia íntima no se teje en la piel del otro, sino en la distancia corta que mantenemos frente a nuestros dispositivos (ordenadores, móviles...). La proximidad a otro sujeto se torna más fría pero, a la vez, teje nuevas conexiones que nos permiten explorar diferentes identidades y formas de relacionarnos que pueden generar placer o, a la vez, distintas confrontaciones.  Este espacio es una recopilación documental de: conceptos, experiencias, pensamientos y proyectos que me hacen reflexionar y alimentan mi propia investigación sobre la relación del condicionamiento social y las nuevas construcciones de intimidad en base al ritmo tecnológico. 


Instagram Sitters

Cuándo lo innecesario se torna una necesidad.

Bajo el miedo a no pertenecer, el FOMO y la lucha contínua por la influencia social, la cadena de hoteles Ibis han lanzado este servicio para todas aquellas personas que quieran descansar en sus instalaciones. 

“Relax We Post” is a new service offered by Swiss hotel chain Ibis Hotels to guests who want to take a break from social media and enjoy their holiday, but still keep their accounts updated. All they need to do is share their Instagram login details with the hotel’s “Instagram sitters” who will post photos and stories on their behalf and even reply to comments.
Instead of focusing all their attention on taking cool photos to post on Instagram, social media addicts staying at one of the 17 Ibis hotels in Zurich and Geneva will be able to enjoy their vacation while Instagram sitters do all their work for them. For the Relax We Post service, the Swiss hotel chain teamed up with  with over 10 well-known influencers, including Anna Maradan, Cristina Gheiceanu, Pascal Erband and Elay Leuthold, who will login into guests’ Instagram accounts and post high-quality photos, cool Stories as well as reply to comments.

Font: Oddity Central




︎

Proxémica.
Distancia pública:  se da a más de 360 centímetros y no tiene límite.

Distancia social:  se da entre 120 y 360 centímetros. Es la distancia que nos separa de los extraños. Se utiliza con las personas con quienes no tenemos ninguna relación amistosa, la gente que no se conoce bien. Es el territorio reservado para las interacciones sociales que nos permite establecer una relación más o menos profunda con una persona.

Distancia personal:  se da entre 46 y 120 cm. es la distancia en el que únicamente dejamos entrar a las personas más cercanas, como amigos conocidos o a personas como, por ejemplo, compañeros de trabajo o estudio. Es decir, con las personas que tenemos afinidad y con las cuales compartimos experiencias privadas que no sean íntimas.

Distancia íntima: es la distancia que se da entre 15 y 45 centímetros. Es la más guardada por cada persona. Es el territorio que el individuo delimita como inexpugnable, al cual sólo tienen acceso algunas personas “muy privilegiadas” y que no es traspasable por nadie más.


︎

Follow 

Olvidan el cuerpo ajeno, presencian la máquina como si fuera carne inócua, fría e interpelada por seres estigmatizadores que encierran la libertad en un cuadrado. Buscan la imagen, la presencia propia, no importan los signos de agotamiento. Seguimos siendo circo incluso cuando nos tenemos frente a frente. Sucede el abuso. Sucede la compasión. Sucede la venganza. El poder. La opresión. El intento de comunicación. Sucede que los humanos somos unos monstruos. La máquina dota de complejidad al sentimiento/ser.

Cuando el control se torna un juego. Espectáculo.

Como extensiones a mi cuerpo tus movimientos robóticos, programados para satisfacer tu libre movimiento. Robotizado hasta olvidar quien eres, a qué perteneces, tu propósito, tu propio tempo. Has borrado la naturaleza para pertenecer al poder que subyace del ritmo tecnológico, la arrítmia temporal.

La privación de la mirada del otro potencia el control social que emerge como arma de doble filo posicionando entre la espada y la pared a quien toma el control del trozo de carne conectado a un cable, movilizándose por estímulos autoritarios que articulan movimientos que no le pertenecen pero que replica como si tratase de un reflejo.

Como una masa de huesos permanezco inmóvil absorta ante las acciones automáticas del humano perplejo ante la oportunidad de poseer el control del otro sin miedo a represalias, sin sentimiento de culpa por una mirada penetrante de desaprovacion.

¿Quién dictamina el límite cuando la víctima no observa?
¿Qué ruge en los cerebros de las personas observadoras?
¿Quién observa las contracciones aceleradas del músculo ajeno?
¿Quién se disculpa?
¿Qué esconden las sonrisas anidadas en el control premeditado?
¿Dónde reside la empatía?
¿Qué hace la máquina por nosotrxs?

Capturamos el abuso con nuestros móviles, la violencia, nos hacemos selfies ante incendios, observamos curiosamente la masacre. ¿Qué diferencia hay entre grabar el control social en un museo a grabar el abuso (vulnerable) en las calles?

Reflexiones a partir de Follow, de Daniel Armengol Altayó en el Museo del Diseño de Barcelona, 2018.




︎


Draw my face




︎

Twitter

Twitter me otorga un género según los algoritmos que generan las publicaciones que en su día compartí.

Decidí borrar mi cuenta de twitter tras un largo período de inactividad y frente un arrebato de querer deshacerme de los residuos de identidad engendrados en todo el campo virtual. Cuando accedí al panel de preferencias y configuración, me encontré con esta “maravilla del destino”. En el momento de mi registro (norecuerdoquéaño), no determiné dicha información, así que Twitter lo hizo por mi. ¿Qué factores construyen un género u otro? 


                                                                                                         
︎

Chatroulette

Chatroulette repudia el trozo de carne sin dueño latente de sexo e instala un reconocimiento facial el cual activa la experiencia de navegar entre rostros que esconden, igualmente, un trozo de carne. 
Si no hay rostro, no hay experiencia. 

Mark